• jue. Oct 8th, 2026

Jaime Carmona llevará la voz de las víctimas del conflicto armado colombiano a la Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026

La Asociación SURCA Amor y Vida participará en el encuentro internacional de Barcelona y Estrasburgo, a través de su coordinador jurídico para el suroccidente colombiano, Jaime Carmona, con el propósito de visibilizar la situación de las víctimas de la violencia en Cauca y Nariño y explorar nuevas oportunidades de cooperación con Europa. La Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026, convocada por el Instituto Europeo de Voces Democráticas, abrirá un espacio para reflexionar sobre la reparación, los derechos humanos y los desafíos de la construcción de paz en Colombia.

Barcelona se prepara para recibir una de las voces que representan las demandas de las comunidades afectadas por más de seis décadas de conflicto armado en Colombia. Jaime Carmona, coordinador jurídico para el suroccidente colombiano de la asociación de víctimas SURCA Amor y Vida, participará en la Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026, que tendrá lugar del 29 al 31 de octubre, con actividades programadas en Barcelona y Estrasburgo.

Su presencia en este encuentro internacional busca situar en la agenda de cooperación entre Europa y América Latina una realidad que continúa marcando la vida de miles de familias colombianas: las consecuencias de la guerra, el desplazamiento forzado, la pérdida de tierras, las amenazas contra líderes sociales y las dificultades que enfrentan las víctimas para acceder a la justicia y a una reparación integral.

La participación de Carmona adquiere especial significado por su vinculación con SURCA Amor y Vida, una organización de la sociedad civil que busca fortalecer la representación de las víctimas y promover oportunidades de cooperación internacional para comunidades golpeadas por la violencia.

En un país donde la firma del acuerdo de paz de 2016 no consiguió poner fin a las confrontaciones armadas en numerosos territorios, el trabajo de las asociaciones de víctimas sigue siendo fundamental para mantener sus demandas en el debate público.

La Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026, organizada por el Instituto Europeo de Voces Democráticas, pretende facilitar precisamente ese encuentro entre las experiencias territoriales y los espacios internacionales donde se discuten políticas de desarrollo, derechos humanos y fortalecimiento institucional.

Cauca y Nariño: una historia de violencia que todavía no termina

Los departamentos de Cauca y Nariño han sido durante décadas dos de los territorios más afectados por el conflicto armado colombiano.

Su ubicación estratégica, los corredores hacia el océano Pacífico, las disputas por el control de economías ilícitas y la histórica ausencia de servicios estatales en numerosas comunidades han convertido amplias zonas rurales en escenarios de confrontación entre guerrillas, estructuras paramilitares y organizaciones criminales.

En Cauca, la masacre del Alto Naya, perpetrada por paramilitares en abril de 2001, permanece como uno de los episodios más dolorosos de esa historia. Comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas fueron víctimas de asesinatos y desplazamientos que dejaron profundas heridas sociales.

En Nariño, municipios como Tumaco, Barbacoas y Roberto Payán han enfrentado sucesivos ciclos de violencia relacionados con las disputas territoriales de los grupos armados. Los pueblos indígenas awá y numerosas comunidades afrodescendientes han sufrido asesinatos, amenazas, confinamientos y desplazamientos.

La desmovilización de las antiguas FARC en 2016 modificó el escenario del conflicto, pero no eliminó las estructuras de violencia. En distintas regiones surgieron nuevas disputas entre grupos armados por el control de corredores estratégicos, actividades ilegales y territorios históricamente abandonados.

Las cifras recientes permiten comprender la dimensión de esta crisis.

Según el balance de la Defensoría del Pueblo correspondiente a los primeros ocho meses de 2026, Colombia registró 111 eventos de desplazamiento forzado masivo que afectaron a 23.931 personas. Cauca fue el departamento con mayor número de víctimas de desplazamiento, con 6.710 personas.

En el mismo periodo, 80.369 habitantes del país sufrieron restricciones a su movilidad como consecuencia de 63 eventos de confinamiento.

El panorama ya había mostrado señales de deterioro durante 2025, cuando la Defensoría documentó 107.924 personas afectadas por desplazamientos masivos y otras 128.825 por confinamiento en Colombia.

Estas cifras representan familias que abandonaron sus viviendas, campesinos que perdieron sus actividades productivas, menores que interrumpieron sus estudios y comunidades enteras que todavía conviven con el temor de nuevos enfrentamientos.

SURCA Amor y Vida: las víctimas buscan un espacio en la cooperación internacional

La participación de Jaime Carmona en la Cumbre constituye una oportunidad para proyectar internacionalmente las preocupaciones de las comunidades acompañadas por SURCA Amor y Vida y examinar posibles mecanismos de colaboración con organizaciones europeas.

Desde su responsabilidad en la coordinación jurídica para el suroccidente colombiano, Carmona representa una perspectiva directamente vinculada a los desafíos de acceso a la justicia, reconocimiento de derechos y reparación de las víctimas.

Las organizaciones de la sociedad civil desempeñan una función especialmente relevante en territorios donde la presencia institucional resulta insuficiente para atender las consecuencias de la violencia.

Su papel incluye la representación de intereses colectivos, la interlocución con autoridades públicas, la identificación de necesidades comunitarias y la promoción de iniciativas capaces de contribuir a la recuperación social y económica de las poblaciones afectadas.

En ese contexto, SURCA Amor y Vida busca ampliar sus posibilidades de articulación internacional y explorar alianzas que permitan transformar las necesidades territoriales en iniciativas de desarrollo, inclusión y fortalecimiento comunitario.

La cooperación internacional ofrece oportunidades en ámbitos como el acompañamiento a las víctimas, el emprendimiento rural, la formación, la protección de los derechos humanos y la recuperación de los proyectos de vida de familias desplazadas.

Pero el acceso a estos mecanismos exige organizaciones con capacidad de gestión, propuestas técnicamente estructuradas y relaciones institucionales que garanticen transparencia, seguimiento y resultados.

La presencia de Carmona en Barcelona permitirá acercar estas necesidades al intercambio de experiencias con representantes de diferentes países y sectores profesionales.

La Unión Europea y su compromiso con la paz colombiana

La cooperación europea ha desempeñado un papel importante en los esfuerzos de estabilización territorial y construcción de paz en Colombia.

Entre 2016 y 2024, el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz movilizó alrededor de 135 millones de euros para respaldar iniciativas vinculadas al proceso de paz, con presencia en 26 departamentos y 181 municipios colombianos.

Los programas han comprendido proyectos productivos, fortalecimiento de comunidades rurales, desarrollo territorial y apoyo a poblaciones afectadas por décadas de violencia.

En el suroccidente colombiano, la cooperación europea ha respaldado iniciativas destinadas a promover economías alternativas, turismo comunitario y oportunidades de desarrollo local.

En Nariño, proyectos como Cochatour y Prohumedales han formado parte de experiencias de desarrollo territorial relacionadas con el turismo sostenible, la conservación ambiental y la participación comunitaria.

En febrero de 2026, la visita del embajador de la Unión Europea en Colombia, François Roudié, a Nariño permitió avanzar en nuevas conversaciones sobre cooperación y transformación territorial. Entre las iniciativas presentadas figuró la estrategia VIDA, orientada al desarrollo alternativo y a la sustitución voluntaria de economías ilícitas.

Estos antecedentes evidencian que la cooperación internacional puede convertirse en una herramienta para fortalecer las capacidades económicas y sociales de las comunidades afectadas por el conflicto.

Sin embargo, también muestran la necesidad de consolidar mecanismos que permitan a las organizaciones de víctimas participar en la formulación, ejecución y seguimiento de los proyectos.

En este escenario, la Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026 representa para SURCA Amor y Vida una oportunidad de acercamiento a redes de cooperación, organizaciones civiles y representantes institucionales europeos. La participación en el encuentro no implica por sí misma la aprobación de financiación, pero puede facilitar el establecimiento de relaciones para futuras iniciativas.

Barcelona y Estrasburgo: una plataforma de diálogo entre continentes

La Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026 reunirá a representantes políticos, parlamentarios, académicos, especialistas y organizaciones sociales en una programación orientada al intercambio de experiencias internacionales.

Convocada por el Instituto Europeo de Voces Democráticas, con sede en Francia, la iniciativa busca fortalecer las relaciones entre Europa y América Latina alrededor de asuntos como la gobernabilidad pública, la democracia, los derechos humanos, la transparencia institucional y el desarrollo sostenible.

Las jornadas principales se desarrollarán los días 29 y 30 de octubre en Barcelona, con actividades académicas previstas en Espai Línia y encuentros relacionados con el Parlament de Catalunya.

La programación contempla además una misión técnica internacional a Estrasburgo el 31 de octubre, con actividades institucionales previstas en torno al Parlamento Europeo, sujetas a las correspondientes autorizaciones.

Entre las figuras vinculadas a la convocatoria se encuentran el expresidente colombiano Ernesto Samper, la exvicepresidenta peruana Marisol Espinoza y el diputado Ernesto Carrión Sablich, junto con representantes de diversos ámbitos políticos, profesionales y académicos de Europa y América Latina.

La participación de organizaciones de víctimas como SURCA Amor y Vida amplía el alcance social del encuentro, al incorporar las experiencias de comunidades que enfrentan directamente las consecuencias de los conflictos y las dificultades de acceso a los derechos fundamentales.

Para Jaime Carmona, el espacio internacional ofrece la posibilidad de trasladar las necesidades del suroccidente colombiano a una conversación más amplia sobre cooperación, justicia y reconstrucción social.

Las víctimas, protagonistas de una paz que todavía está por construirse

Uno de los desafíos históricos de Colombia ha sido garantizar que las víctimas del conflicto armado participen efectivamente en las decisiones relacionadas con su reparación y con el futuro de sus territorios.

Durante décadas, millones de personas padecieron desplazamientos, despojo de tierras, desapariciones forzadas, amenazas y otras formas de violencia que transformaron profundamente la estructura social de regiones enteras.

Aunque el país dispone de mecanismos institucionales para el reconocimiento y la reparación, la persistencia de la violencia demuestra que todavía existen profundas dificultades para garantizar seguridad y condiciones de vida dignas en numerosos territorios.

En Cauca y Nariño, la construcción de paz sigue dependiendo de factores que van más allá de los acuerdos políticos: acceso a educación, atención sanitaria, infraestructura, protección de líderes comunitarios, restitución de derechos y oportunidades económicas sostenibles.

Por esta razón, las organizaciones de víctimas tienen un papel esencial en la identificación de prioridades y en la vigilancia de las políticas públicas destinadas a responder a las consecuencias del conflicto.

La participación de Jaime Carmona y de SURCA Amor y Vida en la Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026 plantea una cuestión de especial relevancia para la cooperación internacional: cómo convertir la solidaridad con las víctimas en proyectos concretos, sostenibles y capaces de transformar las condiciones de vida de las comunidades.

El encuentro de Barcelona y Estrasburgo pretende contribuir a ese diálogo, acercando a representantes institucionales y organizaciones civiles en torno a desafíos compartidos.

Para las víctimas del conflicto armado colombiano, la presencia en escenarios internacionales constituye también una forma de reivindicar su derecho a ser escuchadas y a participar en la construcción de su propio futuro.

Porque la paz no puede medirse únicamente por el silencio de las armas. Su verdadero alcance depende de que quienes padecieron la guerra encuentren justicia, reparación y oportunidades para reconstruir sus vidas.

Esa será una de las perspectivas que Jaime Carmona llevará a la Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia 2026: la de las comunidades del suroccidente colombiano que, después de décadas de violencia, continúan buscando en la organización social y en la cooperación internacional un camino hacia la dignidad, el desarrollo y la paz.

Por Ruth Royero

Comunicadora Social y Periodista de la Universidad Minuto de Dios de Colombia, articulista de medios impresos y digitales con experiencia en radio, televisión y periodismo internacional. Nivel C1 de Ingles, adelanto sus realizadora audiovisual, coordinadora de la VIII Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia ODM en Montecarlo Misiones Argentina, curso estudios de comunicaciòn Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Mèxico, sus estudios de Ingles los adelanto en Greenwich College Sidney Australia y actualmente es columnista de Le Journal Diplomatique de Paris Francia y editora de la Agencia de Prensa Canal24Es en Europa.

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