París ha sido durante décadas un punto de convergencia para escritores latinoamericanos. En ese paisaje de cruces culturales se inscribe el trabajo del poeta y traductor argentino Horacio Maez, quien desde Francia impulsa una mirada sobre la poesía escrita desde el desplazamiento y la experiencia migrante. Su más reciente proyecto editorial, Tal vez un jueves de otoño. Antología de poetas latinoamericanos en Francia, reúne a veinte autores de distintas generaciones y países que comparten un rasgo común: escribir en español desde un territorio donde la lengua dominante es otra.

La antología, publicada por la editorial Equidistancias, propone una lectura de la literatura latinoamericana contemporánea producida fuera del continente. El volumen traza un mapa plural de voces que dialogan con el exilio voluntario, la migración laboral, la movilidad académica y la reconfiguración de identidades culturales. En ese marco, la escritura aparece atravesada por la convivencia entre lenguas, por la memoria del lugar de origen y por la experiencia cotidiana en Francia, elementos que se reflejan tanto en los temas como en las estéticas de los autores convocados.
El libro reúne a poetas provenientes de Argentina, Colombia, Perú, México, Chile y Bolivia, entre otros países, cuyas obras exploran registros diversos, desde la introspección lírica hasta la experimentación formal. La selección, según el propio proyecto editorial, busca mostrar cómo el desplazamiento geográfico influye en la relación entre lengua y escritura, así como en la aparición de nuevos escenarios culturales e imaginarios literarios.
Maez, nacido en Buenos Aires y residente en Francia, ha construido una trayectoria que combina la creación poética con la traducción y la mediación cultural. Es autor de los libros Salix, En obra, diarios del oficio y Pequeños rastros que se alejan, además de las plaquetas El 22 y Espadas. Su obra, marcada por la reflexión sobre la escritura y el desplazamiento, dialoga con la tradición poética latinoamericana contemporánea y con la experiencia de vivir entre lenguas.

En paralelo, su trabajo como traductor ha contribuido a tender puentes entre la literatura francesa y el mundo hispanohablante. Ha traducido obras de la escritora francesa Nathalie Léger y de la poeta Mireille Gansel, además de participar en proyectos colectivos de traducción. Esta labor refuerza su papel como intermediario cultural y amplía el alcance de su trabajo más allá del ámbito estrictamente poético.
En conjunto, el proyecto editorial y la trayectoria de Horacio Maez apuntan a visibilizar una literatura que se produce fuera de los centros tradicionales de publicación latinoamericanos, pero que mantiene un vínculo fuerte con la lengua y la memoria cultural de origen. Desde París, esa escritura se convierte en una cartografía en movimiento: un territorio literario donde la identidad se redefine, la lengua se desplaza y la poesía encuentra nuevas formas de habitar la experiencia del escritor latinoamericano.










