París — En un momento en que las universidades europeas debaten cómo responder a los flujos migratorios y a la creciente precarización de las trayectorias educativas, una institución colombiana llega a la capital francesa con una propuesta que desafía varios de los principios tradicionales de la educación superior.
El próximo 20 de mayo, el rector de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), Jaime Alberto Leal Afanador, visitará el Consulado de Colombia en París para presentar un modelo académico que busca ampliarse hacia la diáspora latinoamericana en Europa. El encuentro incluirá además una reunión con el cónsul colombiano en la capital francesa, Rodrigo Pinzón Navarro, en un gesto que subraya la dimensión diplomática y educativa de la iniciativa.

La UNAD no es una universidad emergente. Fundada hace más de cuatro décadas en Colombia como una apuesta por la educación abierta y a distancia, la institución ha evolucionado hasta convertirse en la mayor universidad pública del país, con aproximadamente 339.000 estudiantes matriculados en 2025, según datos oficiales. Bajo el liderazgo de Leal Afanador desde 2004, la universidad ha experimentado una expansión sostenida que la ha llevado a consolidarse como uno de los sistemas de educación virtual más grandes de América Latina.

En París, la institución presentará una oferta académica diseñada específicamente para poblaciones migrantes, incluidas aquellas en situación regular e irregular. El modelo se apoya en una estructura completamente virtual que elimina la necesidad de presencialidad y flexibiliza los tiempos de estudio, con el objetivo de adaptarse a las realidades laborales y administrativas de quienes han dejado sus países de origen.
La propuesta incluye programas técnicos, tecnológicos y profesionales de pregrado, así como posgrados en áreas como educación, salud, administración y ciencias sociales. A esto se suman cursos de formación continua en emprendimiento, gestión empresarial y cultura digital, además de programas de idiomas y certificaciones en competencias tecnológicas orientadas al mercado laboral internacional.

Uno de los elementos centrales de la estrategia de la UNAD es su red de alianzas con instituciones europeas, particularmente en España. Entre ellas se encuentran la Universidad de Granada, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Alcalá, la Universidad de Vigo y la Universidad Rey Juan Carlos. Estos convenios permiten el desarrollo de proyectos académicos conjuntos, movilidad estudiantil y esquemas de doble titulación, mediante los cuales los estudiantes pueden obtener acreditaciones válidas tanto en América Latina como en Europa.
La figura de Leal Afanador ha sido clave en esta transformación institucional. Desde su llegada al rectorado en 2004, ha impulsado un modelo educativo centrado en la virtualidad y la inclusión, con énfasis en poblaciones que tradicionalmente han estado fuera del alcance de la educación superior formal. Su visión ha sido la de una universidad sin límites geográficos, capaz de operar allí donde haya conectividad.
El evento en el Consulado de Colombia en París adquiere así un significado más amplio. No solo funciona como presentación institucional, sino también como un espacio de intermediación entre la educación superior y las comunidades migrantes, muchas de las cuales enfrentan barreras estructurales para continuar sus estudios en Europa.
En un contexto donde el acceso a la educación sigue estando condicionado por la nacionalidad, el estatus migratorio o la estabilidad económica, la propuesta de la UNAD plantea una lógica distinta: la de una universidad que se desplaza con sus estudiantes. Una idea que, aunque todavía marginal en el sistema global, encuentra en ciudades como París un terreno fértil para su discusión.

La pregunta que subyace a esta iniciativa es más amplia que el caso colombiano: qué significa hoy una universidad en un mundo marcado por la movilidad humana. La respuesta que propone la UNAD es clara en su formulación, aunque compleja en su implementación: que la educación no dependa del territorio, sino de la voluntad de aprender.
El requisito de entrada es mínimo: conexión a internet. Lo demás —el ritmo, el lugar, el momento— queda en manos del estudiante. Es un modelo que, en el papel, parece evidente en la era digital, pero que en la práctica sigue siendo la excepción, especialmente en sistemas educativos como los europeos, donde la presencialidad y la burocracia continúan marcando el acceso.
La estrategia de la UNAD en Europa no se limita a ofrecer programas a distancia. La institución ha construido una red de alianzas con universidades españolas como la Universidad de Granada, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Alcalá, la Universidad de Vigo y la Universidad Rey Juan Carlos, entre otras. Estos convenios no son decorativos: permiten desarrollar programas conjuntos, facilitar intercambios académicos y, sobre todo, avanzar en esquemas de doble titulación. En ese modelo, un estudiante puede obtener un título de la UNAD y otro de una universidad europea, ampliando su margen de maniobra en el mercado laboral internacional. El caso más visible es el de Psicología, aunque la lógica apunta a expandirse a otras áreas.










