La integrante del Poder Judicial del Estado de México participará en la IX Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia ODM. Castillo Vega, que comenzó su carrera judicial en 1996, está llamada además a convertirse en 2027 en la primera mujer en presidir el Tribunal Superior de Justicia del Estado de México.
BARCELONA — Cuando Erika Icela Castillo Vega ingresó al Poder Judicial del Estado de México en 1996, lo hizo desde uno de los primeros escalones de la carrera judicial.
Casi tres décadas después, su trayectoria la ha llevado por distintas responsabilidades dentro de los tribunales mexicanos y, a partir de septiembre de 2027, está previsto que alcance uno de los cargos más importantes de la justicia de su estado: la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México.
Antes de ese momento, Castillo Vega viajará a España para participar en la IX Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia de la Organización Democrática Mundial por el Desarrollo (ODM), programada para los 29 y 30 de octubre de 2026 en Barcelona.
El encuentro reunirá a representantes políticos, académicos, dirigentes sociales, juristas y actores de la cooperación internacional para discutir asuntos relacionados con democracia, derechos humanos, fortalecimiento institucional y gobernabilidad.
La presencia de Castillo Vega incorpora al debate una dimensión especialmente relevante: el papel de la justicia y de la independencia de los poderes judiciales en el funcionamiento de las democracias.
Una carrera construida desde los tribunales
La trayectoria de Castillo Vega no comenzó directamente en una magistratura.
Ingresó en 1996 al Tribunal Superior de Justicia del Estado de México y pasó por diferentes niveles de la estructura judicial. Ha ejercido funciones como notificadora y secretaria de acuerdos y posteriormente ocupó responsabilidades como jueza antes de llegar a magistrada. Fuentes que han documentado su trayectoria destacan su paso por juzgados civiles y familiares y su experiencia acumulada durante cerca de tres décadas dentro del Poder Judicial mexiquense.
Actualmente figura oficialmente como magistrada de la Primera Sala Colegiada Familiar de Toluca, según documentación del Estado de México.
También integra la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial del Estado de México, una instancia especializada que aborda cuestiones relacionadas con el acceso a la justicia de los pueblos originarios y la aplicación de una perspectiva intercultural dentro del sistema judicial.
Ese trabajo la ha acercado a uno de los debates más complejos de la justicia latinoamericana: cómo hacer compatible el funcionamiento de los tribunales con la diversidad cultural, las tradiciones de las comunidades indígenas y los estándares nacionales e internacionales de derechos humanos.
Del derecho familiar a la justicia intercultural
Buena parte de la experiencia jurisdiccional de Castillo Vega está relacionada con el derecho familiar, un ámbito en el que las decisiones judiciales suelen afectar de manera directa cuestiones como violencia, protección de menores, divorcio, patrimonio y reparación del daño.
En una intervención difundida por el propio Poder Judicial mexiquense, la magistrada se refirió, por ejemplo, a la reparación del daño en asuntos familiares y a la necesidad de proteger a quienes sufren las consecuencias de situaciones de violencia y ruptura familiar.
Pero su carrera ha ampliado ese enfoque hacia los derechos de las comunidades indígenas.
La Sala de Asuntos Indígenas fue concebida para incorporar el pluralismo jurídico y la diversidad cultural en la administración de justicia. Castillo Vega ha participado en resoluciones de esa instancia y también ha escrito y reflexionado sobre interculturalismo jurídico y justicia indígena.
Esa combinación entre justicia familiar, derechos humanos y justicia intercultural será uno de los elementos que llevará al encuentro de Barcelona.
La elección que cambiará la historia del tribunal
La trayectoria de Castillo Vega adquirió una dimensión diferente después de las elecciones judiciales celebradas en el Estado de México en junio de 2025.
El proceso modificó la manera en que se determinaría la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia.
El Instituto Electoral del Estado de México estableció una presidencia rotativa. El magistrado Héctor Macedo García fue designado para encabezar el tribunal entre septiembre de 2025 y septiembre de 2027.
Después llegará el turno de Castillo Vega.
La resolución oficial establece que Erika Icela Castillo Vega ocupará la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México entre el 5 de septiembre de 2027 y el 4 de septiembre de 2029.
Su llegada tendrá un componente histórico: será la primera mujer en presidir el Poder Judicial del Estado de México bajo este esquema.
El Estado de México es además la entidad federativa más poblada del país, lo que da especial relevancia institucional al tribunal que Castillo Vega está llamada a encabezar.
Una magistrada mexicana en el debate de Barcelona
Su participación en la cumbre organizada por la ODM se produce en un momento en que los sistemas judiciales latinoamericanos enfrentan discusiones profundas sobre independencia, legitimidad y relación con el poder político.
La reforma judicial mexicana y la elección popular de cargos judiciales han llevado esas preguntas a un nuevo terreno.
¿Cómo preservar la independencia de los jueces cuando cambia la forma de elegirlos? ¿Cómo acercar la justicia a los ciudadanos sin someterla a presiones políticas? ¿Y cómo conseguir que las instituciones respondan a sociedades cada vez más diversas?
Son cuestiones que trascienden a México.
La IX Cumbre Mundial de Gobernabilidad y Democracia ODM busca precisamente reunir diferentes perspectivas sobre democracia, cooperación, derechos humanos y fortalecimiento institucional. La organización ha definido Barcelona como un puente de discusión entre Europa y América Latina.
La presencia de Castillo Vega permite introducir en ese escenario la experiencia de una funcionaria que ha recorrido prácticamente toda la estructura de la carrera judicial.
De Toluca a Barcelona, y de Barcelona a la Presidencia
Castillo Vega llegará a Barcelona como magistrada.
Menos de un año después comenzará la cuenta regresiva para asumir la conducción del Tribunal Superior de Justicia de su estado.
Ese tránsito convierte su intervención internacional en algo más que la participación de una jurista en un foro.
Su experiencia plantea una historia sobre movilidad dentro de las instituciones: la de una mujer que comenzó en tareas básicas del Poder Judicial en la década de 1990 y que, tres décadas después, se prepara para encabezar una de las estructuras judiciales más relevantes de México.
Barcelona será una parada en ese recorrido.
Y para la Organización Democrática Mundial por el Desarrollo, su incorporación a la IX Cumbre supone también sumar al encuentro una voz procedente directamente de los tribunales, en una edición que pretende colocar la democracia no solo en el terreno de la política, sino también en el de las instituciones encargadas de proteger derechos y garantizar el Estado de derecho.
El próximo octubre, México llevará a Barcelona una experiencia construida durante casi tres décadas dentro de la justicia.
Y Erika Icela Castillo Vega llegará a la cita con otro horizonte ya marcado en el calendario: septiembre de 2027, cuando está previsto que haga historia al asumir la Presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México.









