La financiación alternativa, palanca para el crecimiento empresarial en España en 2026

En los últimos años, el sector inmobiliario español no ha dejado de saltar a la primera plana de los medios internacionales. Esencialmente, porque inversores de medio mundo están apostando especialmente por Madrid y las zonas de costa (también los archipiélagos de Baleares y Canarias) para colocar su capital y ampliar su patrimonio, creando además nuevos proyectos.

La demanda sostenida de vivienda, una presión regulatoria creciente y la necesidad de capital flexible para desarrollar promociones de indudable atractivo están provocando (y ése es el camino a profundizar este 2026) que la financiación alternativa se consolide no solo como complemento a la banca tradicional, sino como un motor estratégico de crecimiento para promotores, inversores y operadores inmobiliarios en general.

Ya hace seis años emergió con fuerza, desde la icónica Marbella pero operando a nivel nacional, Dexter Global Finance, una compañía especializada en la intermediación financiera y en operaciones con garantía hipotecaria cuya presidenta y fundadora, Yeidy Ramírez, es meridianamente clara en este sentido: “durante años, el modelo de financiación inmobiliaria en España ha estado fuertemente bancarizado. Sin embargo, las reglas del juego han cambiado, se han ampliado, han dado entrada a un número creciente de actores… y ahí el capital privado, cuyo acceso facilitamos, está demostrando su músculo, ejercicio tras ejercicio. De ahí que en este arranque de 2026 se muestre más fuerte que nunca”.

En efecto, y es lo que muestran las estadísticas en España (amoldándose a un entorno europeo como el de Reino Unido o Alemania), hay necesidad de estructuras financieras más sofisticadas, capaces de absorber riesgo, acelerar plazos y optimizar el capital. Se juega, cada vez más, con el coste de oportunidad como factor presente en el proceso de toma de decisiones del empresario.

Desde Dexter, su vicepresidente Alfonso Merlos matiza en este sentido que “nos hallamos ante un nuevo equilibrio en el que la financiación alternativa emerge como una solución natural, en ningún modo como un último recurso sino como una puerta que abre las operaciones, que permite crear estructuras a medida, personalizadas, con flexibilidad en plazos y con velocidad y agilidad en ejecución, que son los rasgos de los mercados más exigentes, como es el caso hoy del español”.

La ventaja de la financiación alternativa con capital privado se sustancia en muchas ocasiones en el tiempo, que es uno de los principales cuellos de botella en el inmobiliario. Las oportunidades -especialmente en suelo finalista, reposicionamiento de activos o compras oportunistas- exigen esa ejecución rápida, la reducción significativa de los tiempos de análisis y formalización frente a la banca.

Yeidy Ramírez apostilla que “cada activo inmobiliario tiene una lógica distinta: residencial, logístico, hotelero o retail… y lo que estamos consiguiendo, sin tregua, es estructurar operaciones alineando flujos de caja, recursos propios, hitos de obra, estrategias de salida… no es una intermediación aséptica, el asesoramiento y acompañamiento del cliente es integral”.

El mercado inmobiliario y financiero en España están posiblemente más acompasados que nunca. Y esto se une a esa búsqueda por empresarios internacionales de activos reales que sirvan como cobertura frente a la inflación, para cuyo desarrollo se intenta contar siempre con la alianza de gestores profesionales.

Comunicadora social y periodista de la Universidad Javeriana, con experiencia en medios internacionales, reside en Madrid España, ha trabajado para importantes cadenas de Canadá y de Inglaterra.

Investigadora, experta en comunicación política y de gobierno.

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