París. En un mundo donde el cambio climático, las desigualdades sociales y el crecimiento acelerado de las ciudades están redefiniendo las prioridades de los gobiernos, la salud pública ha dejado de ser un asunto exclusivamente sanitario para convertirse en uno de los pilares del desarrollo sostenible. Bajo esa premisa, el médico uruguayo Raúl Germán Rodríguez, presidente de la Fundación Salud, Educación y Sociedad, participó el pasado 11 de junio en el 10.º Foro Global de Ciudades Sostenibles Agenda 2030, celebrado en la sede de la UNESCO, en París.

La cita, que reunió a alcaldes, responsables de políticas públicas, especialistas y representantes institucionales de Europa y América Latina, sirvió como escenario para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las ciudades del siglo XXI. Desde la movilidad y la gobernanza hasta la resiliencia climática y la innovación, el encuentro dejó una conclusión compartida entre muchos de sus participantes: las ciudades del futuro deberán ser, ante todo, más humanas.
En ese contexto, la presencia de Raúl Germán Rodríguez aportó una visión centrada en la relación entre salud, educación y cohesión social, tres elementos que los expertos consideran esenciales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por Naciones Unidas.
Al frente de la Fundación Salud, Educación y Sociedad, Rodríguez ha defendido durante años una concepción integral del bienestar, basada en la necesidad de fortalecer los sistemas de atención, reducir las brechas sociales y promover una cultura de prevención y formación ciudadana. Su participación en la UNESCO reflejó la creciente importancia que las organizaciones de la sociedad civil y los profesionales del sector salud han adquirido en las discusiones internacionales sobre el futuro de las ciudades.
La décima edición del Foro Global de Ciudades Sostenibles, organizada por el Instituto Mejores Gobernantes A.C., congregó en la histórica Sala IX de la UNESCO a líderes de ambos lados del Atlántico para intercambiar experiencias sobre sostenibilidad, innovación y cooperación internacional. Más allá de las exposiciones técnicas, el encuentro estuvo marcado por un llamado recurrente a fortalecer las políticas públicas capaces de responder a fenómenos cada vez más complejos, desde las crisis ambientales hasta el envejecimiento de la población y las nuevas demandas sanitarias.
Para Rodríguez, los retos urbanos no pueden separarse de la salud de las comunidades. La calidad del aire, el acceso a espacios públicos, la educación y la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios forman parte de una misma ecuación que determinará la calidad de vida de millones de personas en las próximas décadas.
La participación del presidente de la Fundación Salud, Educación y Sociedad evidenció además una tendencia cada vez más visible en los grandes foros internacionales: la construcción de ciudades sostenibles ya no depende únicamente de los gobiernos, sino también del trabajo conjunto entre instituciones, académicos, profesionales y organizaciones comprometidas con el desarrollo humano.
Desde París, bajo el emblema de la UNESCO, Raúl Germán Rodríguez se sumó a una conversación global que busca redefinir el significado mismo del progreso. Una discusión en la que la salud y la educación aparecen no solo como derechos fundamentales, sino como herramientas indispensables para construir sociedades más resilientes, inclusivas y preparadas para enfrentar las incertidumbres del siglo XXI.
Al concluir la jornada, una idea quedó flotando entre los participantes: las ciudades del futuro no se medirán únicamente por la altura de sus edificios o por el avance de sus tecnologías, sino por su capacidad para garantizar bienestar, dignidad y oportunidades a quienes las habitan. En ese debate, la voz del doctor Raúl Germán Rodríguez encontró un espacio en uno de los escenarios más emblemáticos del sistema de Naciones Unidas.









