Juan Carlos Valencia Montoya nació el 13 de abril de 1967 en la ciudad de Pereira, en el departamento de Risaralda, Colombia. Es economista/administrador de empresas, con especializaciones en gerencia pública. Su periodo como congresista se dio entre 2006 y 2010 antes de eso, también fue concejal en la ciudad de Pereira en diferentes periodos.
Ha ocupado cargos de tipo administrativo y de gestión pública, por ejemplo fue gerente de la empresa de energía de Pereira, coordinador de programas de reinserción, y jefe administrativo del terminal de transporte de Pereira. Durante su carrera ha promovido proyectos vinculados al desarrollo local en Risaralda. Por ejemplo, en noticias recientes defiende iniciativas como la Plataforma Logística del Eje Cafetero (PLEC), que según él podría dinamizar la economía regional.

Durante su periodo en la Cámara presentó proyectos de ley y actos legislativos. Entre ellos: una iniciativa para garantizar el derecho fundamental a la salud (modificando artículo 11 de la Constitución) y otra para instaurar un “comparendo ambiental” para sancionar infractores de normas de aseo, limpieza y disposición de escombros.
Su enfoque legislativo incluyó temas de salud, medio ambiente, tránsito/ transporte y normativas ambientales/urbanas.
En 2009 fue autorizado por la Mesa Directiva de la Cámara para asistir a la 35ª Conferencia Internacional de Ayuda al Pueblo Saharaui EUCOCO, realizada en Barcelona, España. En los documentos de su ponencia en esa sesión se indica que su intervención fue “por Naciones Unidas” en un tema del Sáhara Occidental, en nombre del Congreso de la República.

En el 2025 fue nombrado Presidente de la Asamblea de Risaralda, su rol internacional ha sido destacado por la Organizaciòn Democratica Mundial ODM. Valencia también anunció que, durante su periodo, se ejercerá un control político “estricto, pero respetuoso” frente al gobierno departamental, con el objetivo de garantizar transparencia, eficiencia y una gestión pública acorde con las necesidades del territorio.
Con su posesión se abre un nuevo capítulo para la Asamblea de Risaralda, en el que se espera una mayor participación ciudadana, más cercanía con los líderes sociales y un fortalecimiento del diálogo entre la administración y las comunidades del departamento.










