París. La defensa de los derechos de las mujeres, la resiliencia frente a la adversidad y el compromiso con la transformación social son algunos de los hilos que conectan las historias de Rocío Ortega Cama, líder de la Organización Democrática Mundial (ODM), y de Cristina del Valle, cantante española del emblemático dúo Amistades Peligrosas, dos de las protagonistas de Un Grito en París, la obra del periodista y escritor colombiano Daniel Mejía Lozano publicada por la editorial española Círculo Rojo.

Aunque sus trayectorias se desarrollaron en escenarios muy distintos, ambas mujeres comparten una característica común: han convertido sus experiencias personales en una plataforma para defender causas sociales y reivindicar el papel de la mujer en espacios históricamente dominados por estructuras de poder y desigualdad.
Uno de los capítulos del libro está dedicado a Rocío Ortega Cama, activista y referente de la ODM, cuya historia está marcada por la perseverancia y la capacidad de reconstruirse. A través de un relato profundamente humano, la obra retrata a una mujer que transformó las dificultades en oportunidades y que hoy combina su labor empresarial con una intensa vocación de servicio y liderazgo social.

Su testimonio refleja la historia de muchas mujeres latinoamericanas que han debido abrirse camino en medio de obstáculos y que han encontrado en la solidaridad y la participación ciudadana herramientas para impulsar cambios en sus comunidades.

En otro de los capítulos sobresale la figura de Cristina del Valle, cuya voz alcanzó reconocimiento internacional en la década de los noventa con Amistades Peligrosas. Pero el éxito musical es apenas una parte de una vida dedicada también al activismo y a la defensa de los derechos humanos.
A lo largo de las páginas, la artista española recuerda los años de mayor popularidad, pero sobre todo reivindica su compromiso con la igualdad y la protección de las mujeres víctimas de violencia. Desde hace décadas, Del Valle se ha convertido en una de las voces más visibles del feminismo y de las iniciativas destinadas a combatir las diferentes formas de discriminación y exclusión.
Su historia demuestra que la música y el compromiso social no son caminos separados. Por el contrario, ha utilizado su reconocimiento público para acompañar causas vinculadas con la igualdad, la paz y la defensa de los sectores más vulnerables.
En Un Grito en París, Daniel Mejía Lozano reúne historias que trascienden los cargos y los reconocimientos para acercarse a las convicciones que han marcado la vida de sus protagonistas. En ese mosaico humano, las trayectorias de Rocío Ortega Cama y Cristina del Valle emergen como un homenaje a las mujeres que han decidido transformar sus experiencias personales en instrumentos de esperanza y cambio.
Porque más allá de los escenarios, las responsabilidades o el éxito profesional, ambas representan una misma lucha: la de millones de mujeres que continúan abriendo espacios, rompiendo barreras y demostrando que la igualdad sigue siendo una de las grandes causas de nuestro tiempo.









