Brenda Vallejo es una figura pública peruana que combina labores de comunicación, cultura y gestión, usando los medios para promover conocimiento y arte, principalmente en contextos culturales y educativos. Participo de una rueda de prensa internacional en Lima donde entrevisto al Dr. Miguel Cordano una figura del ámbito técnico y político en el Callao, con experiencia en administración pública, tasaciones y gestión.
Daniel Mejia Lozano: Para un lector europeo, ¿por qué el Callao es hoy un territorio estratégico para el comercio global?
Miguel Cordano: Porque el Callao ha dejado de ser únicamente el principal puerto del Perú para convertirse en una plataforma logística internacional. En un mismo territorio convergen el puerto marítimo, el aeropuerto internacional y, a muy corta distancia, el Puerto Hub de Chancay, que está redefiniendo las rutas del comercio transpacífico.
Desde mi experiencia en el Consejo Económico de la Cuenca del Pacífico, el Callao es reconocido como el nodo natural del Pacífico Sur, capaz de articular flujos logísticos que conectan Brasil y Bolivia con Colombia, Ecuador y Chile, proyectándose hacia Asia y Europa.
Ese cambio de escala no es solo físico o comercial: exige un nuevo nivel de gobernanza regional.
Daniel Mejia Lozano: ¿Qué rol cumple el Gobierno Regional del Callao dentro de este ecosistema portuario?
Miguel Cordano: Un rol estratégico y determinante. El Gobierno Regional no administra los puertos, pero define si el sistema funciona o se bloquea. Es responsable de la conectividad, el ordenamiento territorial, la seguridad, el suelo logístico, la relación puerto–ciudad y la capacidad de atraer inversión.
He trabajado durante años en la Ciudad Puerto del Callao, y la experiencia internacional demuestra que cuando la gestión regional se queda en una lógica local o municipal, el puerto crece, pero la ciudad colapsa.
Ese desbalance termina elevando los costos logísticos, sociales y económicos para toda la cadena internacional.
Daniel Mejia Lozano: En Europa se sigue con atención la reciente crisis política y judicial en el Callao. ¿Qué lectura institucional y política hace usted de este momento?
Miguel Cordano: Mi lectura es institucional y política, no emocional ni coyuntural.
El Callao ya vivió en 2022 un fenómeno que ayuda a entender lo que ocurre hoy: en la segunda vuelta no se vota necesariamente por adhesión, sino por equilibrio. La primera vuelta expresa convicción; la segunda suele ser un voto estratégico.
En ese contexto, una parte importante del electorado no votó a favor de una persona, sino en reacción a la percepción de una concentración excesiva de poder territorial: alcaldías, consejeros regionales y aparato político alineados en un solo bloque.

A ello se sumó la fragmentación de los actores que quedaron fuera de la contienda. No construyeron una propuesta común, pero sí coincidieron en un mensaje tácito: evitar que el poder regional y municipal quedara en una sola mano.
Este tipo de coaliciones negativas pueden ganar elecciones, pero no necesariamente construyen gobernanza sólida.
Y cuando no hay institucionalidad fuerte, el territorio queda expuesto a crisis políticas como la que hoy observamos.
La lección es clara: el Callao no necesita pactos silenciosos ni blindajes. Necesita instituciones fuertes, liderazgo con visión y capacidad de gestión desde el primer día.
Las elecciones pasan. Los procesos judiciales siguen su curso. Lo que permanece es la exigencia ciudadana de que la política esté a la altura de un territorio que hoy juega en la liga global.
Daniel Mejia Lozano: ¿Puede una crisis regional afectar la confianza internacional en el eje Callao–Chancay?
Sí, si no se responde con señales claras de gobernanza.
Los inversionistas internacionales no solo evalúan infraestructura; evalúan riesgo institucional, predictibilidad y capacidad de gestión pública.
Desde mi formación en Valuación en la Universidad de Jaén, tengo claro que el valor de un territorio no se pierde únicamente por falta de obras, sino por incertidumbre política y mala gestión del riesgo. Ese es el punto crítico que debe corregirse con urgencia.
Daniel Mejia Lozano: ¿Cuál es hoy el principal riesgo para el desarrollo del hub portuario del Pacífico Sur?
El mayor riesgo es seguir gobernando el Callao con mentalidad local, cuando el territorio ya opera a escala global.
Sin conectividad multimodal, sin planificación logística, sin zonas industriales y sin una ciudad preparada para los trabajadores del sistema portuario, el hub pierde eficiencia. El desafío del Callao no es técnico; es de visión, experiencia y gestión pública.
Daniel Mejia Lozano: Usted participó en la elección regional del Callao y obtuvo una votación significativa. ¿Qué aprendizaje deja esa experiencia para el futuro del territorio?
La experiencia dejó una lección muy clara: el Callao no tiene tiempo para que sus autoridades aprendan en el cargo.
Un gobierno regional dura cuatro años, y cuando el territorio es estratégico a escala internacional, esos cuatro años deben usarse para ejecutar, no para improvisar. La realidad reciente lo demuestra.
En el ámbito regional, no se logró modernizar un hospital emblemático como el Carrión. Y en lo local, se han priorizado acciones cosméticas que no han transformado la estructura ni la competitividad de la ciudad en décadas.
El problema no es la profesión de origen. El problema es gobernar sin visión de largo plazo, sin experiencia en gestión compleja y sin capacidad real de ejecución.
Daniel Mejia Lozano: ¿Qué tipo de liderazgo requiere hoy el Callao para enfrentar este nuevo escenario?
Miguel Cordano: Un liderazgo regional con tres capacidades fundamentales:
- Visión internacional, para dialogar con inversionistas, operadores logísticos y gobiernos.
- Solidez técnica y académica, para valorar activos estratégicos y planificar a 20 o 30 años.
- Capacidad de gestión, para ordenar el territorio y generar confianza desde el primer día.
El Callao no necesita solo administradores del día a día.
Necesita liderazgo capaz de convertir infraestructura en desarrollo, empleo y competitividad.
Daniel Mejìa Lozano: Un mensaje final para los lectores europeos.
Miguel Cordano: El Callao es hoy una pieza clave del comercio del Pacífico Sur.
Su futuro no dependerá solo de puertos y carreteras, sino de la calidad de su gobernanza regional.
Cuando hay visión, experiencia y gestión, el comercio fluye.
Cuando faltan, el costo lo paga toda la región.









