Helberth Alexis Vargas Rivera, conocido artísticamente como Sebastian Rocker, nació en Bogotá, Colombia, el 6 de noviembre de 1977. Desde su infancia, mostró una profunda fascinación por el rock and roll, una pasión que definiría su carrera. Creció en un hogar rodeado de sus padres y cuatro medio hermanos. Inició su carrera musical en 1993 con su primera grabación profesional.
Cursó sus estudios en el Colegio Jordán de Sajonia de Bogotá, donde su talento musical comenzó a brillar en las presentaciones escolares. Su formación profesional incluye el Colegio Superior de Telecomunicaciones de Bogotá y estudios especializados en la industria musical en la prestigiosa Universidad de Nueva York (NYU).
Carrera, Logros y Producción
Tras graduarse como productor de radio, televisión y locución, Sebastian Rocker fundó su propia compañía, Rock Televisión. A lo largo de su carrera, se ha consolidado como un productor versátil y visionario. Su portafolio incluye la dirección de diversos programas, como el dominical del Pastor Ricardo Parra Santos, la producción de documentales, comerciales y un destacado trabajo en la causa ambiental, como el documental sobre la protección de la laguna de Tota y el Valle de Sogamoso. En la escena musical, ha producido varios discos independientes de rock en español e inglés, siendo su álbum de sencillos, “The Singles” (2023), una de sus obras más reconocidas. Su trayectoria fue honrada en 2018 con una mención por parte de Subterránica en la ciudad de Nueva York.
Vida Personal y Legado
Sebastian Rocker equilibra su intensa vida profesional con su profundo compromiso familiar. Está felizmente casado con Stefanny Rivera y es padre de una hija de 20 años, Helen Vargas, a quienes considera el pilar de su vida. El legado de Sebastian Rocker trasciende la música; su obra es un vehículo para la defensa de los derechos humanos y la lucha por el medio ambiente, temas que resuenan fuertemente en sus composiciones. Con su trayectoria y compromiso social, Sebastian Rocker continúa influyendo positivamente en las nuevas generaciones.
Hoy Sebastian deja en alto el nombre de Colombia en Nueva York, su arte es un mensaje ecológico a la protección ambiental y sus composiciones reflejan la magia de su sensibilidad que busca con la música transformar corazones.









