La Costa del Sol encuentra su gran motor financiero en el capital privado

En tiempos en los que la apuesta de la banca tradicional por la financiación a empresas está en declive en España, el empresario se está orientando y moviendo con mayor resolución hacia la búsqueda de soluciones que pasan por la financiación alternativa con capital privado.

La tendencia está totalmente extendida en España en los últimos años, claramente en auge, y es bien visible especialmente en el sector de la promoción y construcción inmobiliaria: en promociones de apartamentos, chalés independientes y villas cuyas unidades, en venta final, se sitúan en muchos casos en cifras millonarias y multimillonarias.

Todos los informes de mercado inmobiliario sitúan a la Costa del Sol, el territorio de mar entre Málaga y Gibraltar, como la zona premium, especialmente abonada para los fondos internacionales. Y una de las claves para el desarrollo económico de la zona está siendo la pujanza, en posición de liderazgo, de una compañía como ‘Dexter Global Finance’, con sede en la milla de oro de Marbella, que tras seis años al frente de la gestión e intermediación financiera está haciendo posible que, por su rapidez y flexibilidad, por su cercanía y transparencia en la relación con los empresarios, éstos estén sacando adelante sus proyectos.

Su presidenta, Yeidy Ramírez, apunta que “son cada día más los empresarios (españoles o de origen extranjero implantados en nuestro país) que apuestan, con el suelo pagado en su totalidad o en gran parte, por cubrir a través de fondos de inversión y fondos deuda sus necesidades de capital para arrancar la obra y, en muchos casos, terminarla sin recurrir a la banca tradicional. Una jugada ganadora que tiene tras de sí considerables márgenes de beneficio”.

Pero, como continúa la fundadora de la compañía, “no se trata sólo de capital para desarrollo sino de facilitar el acceso a liquidez, a partir de un millón de euros, que el empresario destina a los fines que considere o necesite siempre dejando una garantía hipotecaria para soportar la operación; los denominados créditos-puente puros”.

El modo en que está creciendo esa financiación con capital privado sigue un esquema muy claro: cuando esos chalés independientes o esas villas individuales o esos grupos de apartamentos se encuentran en una ubicación con innegable fuerza comercial, el convencimiento y la seguridad de cliente y financiero lleva a un nivel de riesgo muy bajo la operación: se inician las obras de manera rápida, se lleva a cabo esa comercialización -de pocas unidades pero de un ticket muy alto- con mucha rapidez y éxito y, antes de la finalización de la obra, el cliente ya ha podido reunir y disponer de recursos propios para la amortización del préstamo mediante las correspondientes reservas y los resultantes contratos de compra-venta.

Como puntualiza Yeidy Ramírez, “esos créditos, con la única garantía hipotecaria del activo sobre el que se trabaja, están totalmente extendidos en zonas premium de península y los dos archipiélagos, como constatamos desde nuestra experiencia, como la Costa Blanca, la Costa del Sol o islas como Mallorca, Ibiza o Tenerife; y, por supuesto, los municipios y urbanizaciones aledaños a Madrid”.

Que el mercado inmobiliario del lujo y súper-lujo estén atravesando un momento dulce en España, y que las ventas de activos en este nicho estén claramente disparadas en los últimos años (con más intensidad si cabe desde la pandemia) obedece, entre otros factores, a uno fundamental: la galería de recursos económicos (más allá de los recursos propios, el equity) a la que pueden acceder los promotores se está felizmente ampliando; y la financiación alternativa con capital privado tiene mucho -casi todo- por decir y por hacer.   

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